Rosario Central le dio vuelta a Estudiantes por 3-1 y se consagró campeón de la Supercopa Internacional, la cual terminó con un final caliente entre los jugadores y el presidente del "Pincha" Juan Sebastián Verón, quien entró a la cancha para reclamarle al árbitro, Darío Herrera.
Los goles del partido fueron de Alexis Castro al minuto de juego para abrir el marcador; pero Ángel Di María fue el encargado de iniciar la remontada, con un golazo de tiro libre al palo izquierdo de Fernando Muslera, y a los 12 minutos adicionales del primer tiempo, de penal, puso el 2-1; mientras que Julián Fernández selló el 3-1 final para proclamarse campeón del torneo.
Los jugadores de Estudiantes y los de Rosario Central se agarraron a las piñas en la boca de entrada a los vestuarios. Ya venían de incidentes dentro del campo de juego. Final caliente en Santiago del Estero.