Estudiantes lo dio vuelta sobre el final y derrotó como local a Unión por 2 a 1. Con goles de Fabricio Pérez y Mikel Amondarain, en tiempo de descuento, el Pincha se subió a la punta de la zona A del Torneo Apertura.
El elenco platense se adueñó de la pelota en el comienzo del primer tiempo, pero le costó generar aproximaciones ofensivas ante un Unión que se mostraba decidido a cederle la iniciativa al rival con la clara intención de encontrar algún espacio para meter un contraataque.
Se jugaba poco y no se creaban situaciones de gol. El Pincha llegó, al promediar el primer capítulo, con una proyección de Brian Aguirre, que tocó al medio para la entrada de Adolfo Gaich, quien no supo resolver en el área para generar una chance de gol.
A Unión le constaba hilvanar conexiones, pero se mantenía disciplinado. Julián Palacios era la carta creativa del visitante que intentaba salirse del libreto, aunque le faltaba acompañamiento.
En el tramo final de la primera mitad, el delantero Marcelo Estigarribia capitalizó un centro enviado desde la izquierda por Palacios y con un cabezazo metió el 1 a 0.
Paradójicamente, el equipo que menos había tenido la pelota y que casi no había llegado al arco defendido por Fernando Muslera, se colocaba arriba en el marcador.
Estudiantes sintió el impacto anímico del gol recibido y se sumió en la confusión y el desorden táctico. El elenco dirigido por Leonardo Madelón, más ordenado, aprovechó para generar un poco más de juego y comenzó a inquietar a la defensa del local con pelotas cruzadas y remates desde afuera del área.
Por oportunista y ordenado, Unión se iba al descanso en ganador ante un Estudiantes que había sido incapaz de exhibir variantes individuales y colectivas.
En el arranque del complemento nada pareció modificarse en el desarrollo. Unión llegaba menos, pero lastimaba más que Estudiantes, que tenía la pelota sin lograr inquietar al adversario.
El orientador técnico del elenco local, Alexander Medina, movió el banco y mandó a la cancha a Mikel Amondarain y Tiago Palacios para adquirir más movilidad en la mitad de la cancha.
Estudiantes intentaba salir de su inercia. Hasta que Aguirre desbordó por la izquierda, mandó un centro preciso que tomó Fabricio Pérez, quien -con un toque de derecha- puso el empate.
Unión comenzó a jugar por los costados con las proyecciones de Mateo Del Blanco, que armaba buenas sociedades con Palacios para tratar de desequilibrar.
Por su parte, el conjunto platense procuraba crecer en el partido desde el juego interno, pero no podía vulnerar la prolijidad de la defensa del ‘Tate’
El partido mejoró en el segundo tiempo, se hizo más intenso y entretenido, parecía que el empate era lo más justo para ambos equipos.
Pero fiel a su tradición, Estudiantes encontró en una jugada de pelota parada la chance para llegar a la victoria. Un tanto agónico de Amondarain le permitió al equipo platense poner el 2 a 1 en tiempo de descuento y alcanzar lo más alto de la zona A del Apertura.