Eulalia Marzetti, madre de Lionel Scaloni, murió este martes a los 74 años en la localidad santafesina de Pujato. La mujer atravesaba desde hacía varios años un cuadro de salud que derivó en complicaciones.
Según medios nacionales, el director técnico de la Selección argentina se encontraba viajando para llegar al velorio, que se realizará de manera íntima.
Marzetti residía en Pujato junto a su esposo, Ángel. El matrimonio tuvo tres hijos: Lionel, Mauro y Corina.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó el fallecimiento mediante un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que acompañó al entrenador y a sus seres queridos en este momento.
“La Asociación del Fútbol Argentino toda, con su Presidente Claudio Tapia a la cabeza, le envía sus condolencias a nuestro entrenador Lionel Scaloni y toda su familia por el fallecimiento de su madre, Eulalia Marzetti. El abrazo fraternal de todos los argentinos para el gringo y sus seres queridos en este difícil momento. ¡Mucha fuerza!“, manifestaron.
Poco después, el presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, también le dedicó unas palabras al técnico argentino.
“Gringo querido, todo un país te abraza a vos y a tu familia en este difícil momento por la partida de tu mamá. Mis más sinceras condolencias. Te quiero mucho y acá estamos para acompañarte. Que en paz descanse Eulalia Marzetti”, escribió.
La reflexión de Scaloni sobre la salud de sus padres
En septiembre de 2024, después de la consagración de la Selección argentina en la Copa América, Scaloni habló públicamente sobre el estado de salud de sus padres y compartió la preocupación que lo acompañaba.
"No están como uno quisiera. Es lo que a mí me atormentó todo ese año después de haber ganado el Mundial, porque sé que serían los tipos más felices del mundo", confesó.
En aquella oportunidad, también expresó la incertidumbre que sentía sobre cuánto habían podido disfrutar sus padres de los logros deportivos del equipo nacional.
Y agregó: "Saber si ellos han disfrutado de lo que hemos conseguido es algo que siempre me va a perseguir. Sería el regalo más grande de la vida".