El arquero Matías Alcayaga quedó grabado para siempre en la historia del Club Empleados de Comercio. Con dos penales atajados en la definición frente a J.J. Moreno, fue una de las grandes figuras de la consagración que le permitió al CEC conquistar el Torneo Apertura y obtener el primer título oficial de su historia.
La final se definió en el estadio Hernán Egurza de Puerto Madryn, donde el conjunto mercantil llegó con la ventaja conseguida en la ida. Sin embargo, la serie se complicó y terminó resolviéndose desde los doce pasos. Allí apareció la figura del arquero.
"Por ahí no fue nuestra mejor tarde. Habíamos hecho un gran partido de ida y hasta nos había quedado corta la diferencia por lo que mostramos. El sábado creo que jugamos uno de los peores partidos del campeonato, pero las finales a veces se dan así", analizó Alcayaga.
El guardameta reconoció que, pese al desarrollo adverso del encuentro, mantuvo la confianza cuando llegó el momento de los penales.
"Estuvimos abajo en la serie, por suerte la pudimos empatar e ir a penales. Desde ese momento me sentí muy confiado. De hecho, les dije a los chicos que iba a atajar dos. Y pude hacerlo. Otro penal pegó en el travesaño y mis compañeros ejecutaron recontra bien para sacar la diferencia", recordó.

La actuación tuvo un valor especial para el arquero, que atravesó un semestre complicado por una lesión que lo obligó a perderse gran parte del torneo.
"Para mí es muy valioso poder quedar en la historia del club porque es la primera estrella de la institución. Es algo histórico. En lo personal fue bastante duro porque me tocó jugar las primeras tres fechas, después estuve lesionado y pude volver recién en la primera final. Poder terminarlo así me pone muy contento", expresó.
Además, destacó el esfuerzo colectivo de un plantel que dominó gran parte del campeonato y que encontró el premio esperado en la definición.
"Era un poco injusto no poder coronar el gran semestre que habíamos tenido por una mala tarde. Por suerte lo pudimos terminar de esta manera", sostuvo.
Alcayaga también tuvo palabras de agradecimiento para los hinchas, dirigentes y profesionales que lo acompañaron durante su recuperación.
"La gente nos acompañó siempre, tanto de local como de visitante. En Madryn estaba lleno nuestro sector, como había pasado en Racing y en Huracán. También quiero agradecer a los dirigentes, que están en el día a día y nos hacen sentir muy cómodos. Y especialmente a los kinesiólogos que trabajaron conmigo para que pudiera volver, a Facundo Parra y al kinesiólogo del club", señaló.
Con dos atajadas decisivas y una actuación que resultó determinante en el momento más importante de la temporada, Alcayaga se convirtió en uno de los nombres propios de una jornada histórica para el CEC, la tarde en la que el club consiguió la primera estrella de su historia.