SIN PERMISO
Tema de hoy: ¿Cómo amar en un mundo que no sabe quedarse?
Por Candelaria Montoya Bellon
por REDACCIÓN CHUBUT 21/05/2026 - 19.33.hs
Vivimos en una época donde todo parece rápido, inmediato y descartable. Las conversaciones duran segundos, los vínculos se consumen como contenido y muchas personas desaparecen de la vida del otro con la misma facilidad con la que deslizan una pantalla.
En la actualidad, muchas relaciones se caracterizan por el menor compromiso a largo plazo, el miedo al apego o a «quedar atrapado», los vínculos rápidos y superficiales, la búsqueda constante de nuevas experiencias y la dificultad para sostener conexiones profundas. Muchas veces también aparece la necesidad inmediata de satisfacción emocional o sexual.
Bauman ( sociologo-filosofo) creador del concepto de «modernidad líquida», sostenía que las personas desean amar y ser amadas, pero al mismo tiempo temen el sufrimiento, el abandono y la pérdida de libertad. Entonces aparecen vínculos más frágiles, inestables y descartables.
La sexualidad también cambió. Hoy es más libre, más visible y existen nuevas maneras de vincularse. Sin embargo, en medio de tanta conexión inmediata, muchas personas experimentan vacío emocional, ansiedad o dificultades para construir intimidad genuina.
El deseo de conectar convive constantemente con:
- El miedo a la vulnerabilidad,
- El hiperindividualismo,
- La necesidad de validación externa,
- Y las relaciones intermitentes, esas que van y vienen sin terminar de quedarse.
La modernidad líquida no significa que el amor desapareció. Significa que cambió la manera de vivirlo.
Hoy las relaciones suelen construirse en medio de la rapidez, la incertidumbre, el individualismo y el consumo emocional. Y quizás el verdadero desafío sea aprender a construir vínculos más conscientes, más honestos y más humanos. Relaciones donde exista comunicación, responsabilidad afectiva y capacidad de sostener la complejidad emocional del otro sin huir ante la primera incomodidad.
Porque amar no debería sentirse como una competencia de indiferencia.
Tal vez, en un mundo donde muchos temen quedarse, el acto más revolucionario sea construir algo real.
¿Y vos, cómo vivís el amor?
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