Porque se dice que la minería del uranio es contaminante II
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La contaminación de esta minería no solo tiene que ver con el metal en sí, sino con cómo se extrae, se procesa y qué residuos deja. En nota anterior vimos que las principales contaminaciones son: liberación de gas radiactivo, las grandes cantidades de residuos, la contaminación del agua; el polvo radiactivo y el impacto sobre el paisaje.
Casos históricos que generaron mala reputación de esta minería que influyeron mucho en la percepción pública: Las minas soviéticas y de Europa del Este en los años 50-70; minas en territorios Navajo en Estados Unidos; minas africanas con regulación débil y, entre nosotros, los pasivos ambientales de Los Gigantes (Córdoba).
En todos esos casos la regulación era pobre o inexistente.
La minería del uranio genera residuos duraderos y pasivos ambientales que pueden persistir décadas, de esto no hay dudas, no obstante, se dice que con regulación moderna el impacto puede reducirse, también se aduce que otras minerías, como el cobre, el carbón, y el oro mueven mucho más material, claro que estos minerales no son radiactivos.
Si queremos entender por qué la minería del uranio tiene tan mala reputación ambiental, conviene mirar algunos de los peores casos históricos. No todos ocurrieron por mala fe; muchos sucedieron en épocas donde la regulación prácticamente no existía, sobre todo durante la carrera nuclear de la Guerra Fría.
Veamos las minas de uranio del mundo que dejaron los peores pasivos ambientales de la historia. Algunas son realmente impresionantes.
1. Wismut (Alemania Oriental / URSS)
Fue uno de los mayores complejos de minería de uranio del mundo. Operado por la Unión Soviética en Alemania Oriental. Funcionó entre 1946 y 1990 y produjo unas 230.000 toneladas de uranio para el programa nuclear soviético.
Problemas ambientales montañas gigantes de residuos radiactivos, contaminación de suelos y ríos y miles de trabajadores expuestos a radón.
La restauración se inició recién después de la reunificación alemana. Creó el programa Wismut GmbH, uno de los proyectos de restauración minera más grandes del mundo, cuyo costo aproximado fue de más de 7.000 millones de euros.
2. Minas en territorio Navajo (Estados Unidos)
Entre 1944 y 1986 se explotaron cientos de minas de uranio en tierras Navajo.
Durante décadas casi no hubo regulación, muchos mineros trabajaban sin protección respiratoria.
Consecuencias cáncer de pulmón entre mineros, viviendas construidas con rocas de mina radiactivas y contaminación de agua. Hoy existen más de 500 minas abandonadas en la región.
Estados Unidos tiene que seguir financiando programas de limpieza.
3. Arlit (Níger)
Región minera explotada principalmente por empresas francesas incluso del estado francés.desde los años 70. El uranio alimentó durante décadas el gran programa nuclear francés.
Organizaciones ambientales han señalado que quedaron hasta hay residuos radiactivos dispersos. El polvo contaminado llega en la ciudad. Hay problemas de agua contaminada. Las empresas sostienen que las operaciones cumplen normas internacionales.
4. Mina Los Gigantes (Argentina)
Ubicada en las sierras de Córdoba. Funcionó entre 1982 y 1989. Quedaron residuos radiactivos, drenajes ácidos y materiales contaminantes en diques de colas.
Durante décadas hubo discusión sobre su remediación definitiva que aún está sin completarse. Este caso se cita frecuentemente en Argentina como ejemplo de pasivo ambiental minero nuclear.
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