Sancor pidió su propia quiebra - Últimas Noticias: El Chubut

Nacionales

Sancor pidió su propia quiebra

Debe US$120 millones y ocho meses de salarios. La histórica cooperativa ingresó en su momento más crítico. La decisión, confirmada por el gremio ATILRA, expone años de deterioro productivo, conflictos y negocios fallidos.

por REDACCIÓN CHUBUT 16/04/2026 - 17.01.hs

La escena ya no sorprende, pero sí impacta. La cooperativa SanCor, símbolo durante décadas de la industria láctea nacional, pidió su propia quiebra ante la Justicia de Rafaela y formalizó así un desenlace que en el sector muchos consideraban inevitable.

 

El expediente, que se tramita en el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación, recoge los indicadores de un deterioro profundo: cesación de pagos, insolvencia generalizada y una estructura que ya no logra sostenerse.

 

La confirmación llegó desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), el gremio que nuclea a los trabajadores, a través de un comunicado contundente. Allí se detalla que la empresa acumula una deuda cercana a los US$120 millones —entre compromisos en moneda extranjera y pesos— y arrastra además un pasivo que sigue creciendo mes a mes.

 

Pero los números, aunque elocuentes, no alcanzan para explicar el cuadro completo. Detrás de ellos hay una empresa que dejó de pagar sueldos hace ocho meses, que adeuda aguinaldos y que, según denuncias sindicales, incluso habría incurrido en irregularidades en la liquidación de haberes.

 

La intervención judicial dispuesta meses atrás ya había marcado la gravedad del cuadro. El juez Marcelo Germán Gelcich había señalado problemas estructurales: falta de información contable clara, incumplimientos reiterados y una crisis laboral que escalaba sin freno.

 

El pedido de quiebra, en ese contexto, aparece más como la formalización de un estado de hecho que como una sorpresa.

 

Hubo un tiempo en que SanCor era sinónimo de liderazgo. Fundada en 1938 en Sunchales, la cooperativa llegó a procesar en la década del noventa más de 4,6 millones de litros de leche diarios, encabezando con holgura el ranking del sector.

 

Ese volumen no solo representaba capacidad productiva: era también la expresión de un modelo cooperativo que integraba a cientos de productores y que había logrado consolidarse como referencia nacional e internacional.

 

Sin embargo, el paso del tiempo fue erosionando esa posición. Para 2009, la producción había caído a 3 millones de litros diarios y la empresa ya no ocupaba el primer lugar. La tendencia continuó en los años siguientes, hasta ubicarla en posiciones marginales dentro del mercado.

 

Hoy, con apenas unos 700.000 litros diarios —sumando producción propia y de terceros—, la distancia con su pasado es abismal. Las plantas, distribuidas entre Santa Fe y Córdoba, funcionan con volúmenes variables y bajo esquemas productivos fragmentados: acuerdos a fasón, tercerizaciones y estrategias de supervivencia que evidencian la pérdida de un proyecto integral.

 

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?